Detrás del Monumental "José Fierro" que tantos hinchas de Atlético Tucumán aman, existe un engranaje clave que se encarga de que todo funcione a la perfección. En el centro de ese equipo está Carolina García, delegada de los empleados del estadio, quien coordina la limpieza, el mantenimiento general y las tareas diarias que mantienen vivo al gigante de 25 de Mayo y Chile.

"Prácticamente estoy todo el día aquí; a veces me dicen que ya vivo en el club. Entro a las 10 de la mañana y me voy a las 18", relata Carolina sobre su rutina, que es mucho más que un simple horario de oficina.

El nexo con la institución

Como delegada, Carolina es el puente entre los trabajadores y la dirigencia. "Me ocupo de transmitir todo lo que mis compañeros necesiten consultar, ya sea en Tesorería o cualquier inquietud que tengan sobre el estadio. Trabajamos muy en conjunto porque así lo entendemos: entre todos tenemos que lograr que siempre salga todo bien. Nosotros mismos nos exigimos que todo tiene que salir perfecto", explica con orgullo.

De ser "la única" a liderar el equipo

Su historia en el club comenzó hace 17 años, en un contexto muy diferente al actual. "Cuando entré éramos muy pocas. Por ahí uno piensa: 'Uy, estoy acá rodeada de hombres', pero la verdad es que siempre me sentí segura y protegida. En todo lo que necesité me escucharon y me ayudaron", confiesa a LA GACETA, en el Día de la Mujer.

Ese respeto mutuo fue el que la llevó a su cargo actual. De hecho, cuenta que se convirtió en la primera mujer en ser delegada del club. "Gracias a la confianza que nos tenemos he llegado a ser delegada; me eligieron mis propios compañeros. Es muy importante conocer a todos, estar presente y generar ese vínculo con los directivos. Hoy en el equipo del estadio ya somos cuatro mujeres; se fueron agregando más chicas con el tiempo y eso es muy bueno para el club", concluye.